29 abr. 2011

SANHA. Dispositivo de intervención comunitaria del trauma psicosocial



SANHA. Dispositivo de intervención comunitaria del trauma psicosocial
Por Miguel Angel Pichardo Reyes

Desde 1997, con el particular “encuentro” que tuve con la Psicología de la Liberación del psicólogo jesuita Ignacio Martín-Baró, inicié una labor por articular lo clínico con lo social y lo político, y esto tuvo su concreción en una problemática alarmante: las violaciones masivas a los derechos humanos en México, tales como la tortura, las detenciones ilegales, la persecución política, la criminalización de la disidencia, entre otras. Posteriormente mi labor se oriento a la atención a víctimas del abuso sexual infantil, de la violación, el secuestro, el maltrato infantil, y finalmente, a las víctimas de la violencia intrafamiliar y sus generadores.

Parte de mi interés ético y profesional desde esta Psicología de la Liberación, ha sido la construcción de dispositivos de intervención comunitaria para atender la problemática de la violencia, y un primer ensayo de esto fue la creación de la Escuela de Promotoras Comunitarias de la Noviolencia, de la cual surgió la Red de Promotoras de la Noviolencia en la Ciudad de México.

A más de 10 años de experiencias y proyectos piloto, y después de varias intervenciones en el campo de los conflictos sociales y comunitarios, empecé a visualizar un proyecto que diera un paso más sobre estos dispositivos de intervención. El proyecto surgió en el 2010 en el transcurso de varios cursos y talleres sobre acción noviolenta, educación para la paz, integración de grupos, resolución de conflictos, procesamiento del trauma, manejo de la violencia, entre otros. Así surge este dispositivo de intervención comunitaria para atender el trauma psicosocial denominado SANHA. Sanación de Heridas Afectivas.

SANHA es pues un proyecto que pretende aportar un espacio para la elaboración personal y comunitaria de los traumas que se encuentran en el origen de los malestares y conflictos actuales. Al tratar las heridas asume tres visiones fundamentales: la perspectiva genealógica que trata sobre los conflictos heredados transgeneracionalmente por la familia, la perspectiva arqueológica que excava en los conflictos infantiles que generaron traumas de desarrollo, y finalmente, la perspectiva antropológica, la cual da cuenta de cómo el trauma se transforma en cuerpo y en carácter. Junto a estos procesos de deconstrucción de las heridas traumáticas, también se integra un dispositivo psicocorporal de curación traumática denominado Ensoñación Corporal Escénica (Dreambody), el cual ha sido una técnica efectiva en el tratamiendo de los conflictos y los traumas sociales, comunitarios, grupales, familiares y personales. El trabajo de Ensoñación Corporal es el corazón del proyecto, pues a través de este dispositivo es factible realizar una especie de terapia psicosocial.

De alguna forma, en SANHA se articulan los aprendizajes de la educación para la paz, la resiliencia, la resolución de conflictos, la reconstrucción del tejido social, los procesos de reconciliación, así como la acción directa noviolenta, pues a esto se suma este trabajo de deconstrucción de las heridas afectivas.

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