5 may. 2011

Psicoterapia corporal postraumática (PCPT)


Psicoterapia corporal postraumática (PCPT)
Por Miguel Angel Pichardo Reyes

La psicoterapia corporal breve postraumática (PCPT) es un dispositivo clínico para el tratamiento terapéutico del Trastorno de Estrés Postraumático, un subtipo del espectro ansioso en la fenomenología psiquiátrica. La especificidad de este dispositivo consiste en el hecho de que esta nosografía comprende un complejo que por sus características particulares es necesario atenderlo en sus particularidades, no atendibles desde otros abordajes más generales o de otro tipo de complejos sindromáticos.

Como su nombre lo indica, la psicoterapia corporal breve postraumática (PCPT) contempla tres elementos fundamantales, pues es una (1) psicoterapia corporal, (2) de tiempo limitado a 12 sesiones, y (3) se especializa en el tratamiento del Trastorno de Estrés Postraumático y otros desórdenes mentales asociados. Veamos cada uno de ellos.

1.      Psicoterapia corporal. La psicoterapia corporal se remonta a la vegetoterapia carateroanalítica de Wilhelm Reich, deviniendo en la actualidad en múltiples corrientes reicheanas, neoreicheanas y posreicheanas. El núcleo fundamental de la clínica psicocorporal reicheana es la unidad funcional del cuerpo y el carácter, de tal forma que no se trata de una psicosomática (interacción y mutua influencia entre el soma y la psiqué), tampoco de una psicología del cuerpo, y mucho menos de una tecnología corporal con efectos psicológicos (yoga, riki, etc.), antes bien hablamos de un planteamiento epistemológico de implicaciones clínicas, pues la psiqué y el soma no son lo mismo, cada una tiene su propia realidad, una física y otra simbólica, sin embargo existe una unidad funcional de la neurosis entre el cuerpo (soma) y el carácter (psiqué), de esta forma la neurosis tiene, digámoslo así, una expresión corporal (armadura caracterológica) y una expresión psíquica (defensas caracterológicas). De esta unidad funcional surge una clasificación psicocororal de las estructuras de carácter: carácter esquizoide, carácter oral, carácter psicopático, carácter masoquista y los caracteres rígidos, a los cuales le corresponde un patrón de alteración somática: al esquizoide le corresponde el rígido-colapsado, al oral el colapsado, al psicopático el hinchado y el rígido, al masoquista el rígido y el denso, y al rígido le corresponde el rígido y una variedad de combinaciones. Por lo tanto, la psicoterapia corporal reicheana consiste en metabolizar (desbloquear, liberar e integrar) la coraza caracterológica muscular a través del contacto, la respiración, el movimiento, el sonido y las posturas, así como vencer los mecanismos de defensa caracteriales a través de la interpretación y el análisis de la transferencia.

2.      De tiempo limitado. Se trata de una psicoterapia breve de tiempo limitado, normalmente se plantean 12 sesiones de una hora semanal por sesión. El encuadre terapéutico plantea un foco de atención o unidad de análisis (abuso sexual, violación, asalto, secuestro, tortura, etc.), el cual vertebrará transversalmente todo el proceso terapéutico. Dentro de este foco de atención terapéutica también de delimita el cuadro clínico previo diagnóstico multiaxial, tanto sintomático, estructural, como caracterial, por ejemplo, trastorno de estrés postraumático crónico con trastorno distímico, trastorno dependiente de la personalidad, estresores psicosociales en el grupo primario de apoyo con presencia de violencia intrafamiliar de tipo psicofísica y problemas económicos. Será en función de este diagnóstico sintomático y de otro estructural (prueba de realidad, estructura y funcionamiento psíquico, mecanismos de defensa, relaciones objetales, etc.) como se estructurará el proceso psicoterapéutico breve a partir del método arqueológico, pues este proporciona las claves y los momentos de la deconstrucción de las heridas y de los traumas.

3.      Postraumática. Aunque ya se hizo mención del foco de atención terapéutica, este tipo de psicoterapia corporal breve se caracteriza por contar con una estructura y una dinámica que aborda de forma efectiva las consecuencias postraumáticas, sean estas psicopatológicas o no, clínicas o de la personalidad, neuróticas, límite o psicóticas, lo relevante de esto es que el dispositivo cuenta con objetivos específicos enfocados a los diferentes aspectos clínicos relacionados con los efectos postraumáticos. Lo primero que hay que decir es que no todo trauma es igual, de hecho no todo evento traumático genera una psicopatología, pues se han identificado personas con gran capacidad de resiliencia que no desarrollan estrés postraumático. De esta forma podemos hablar de dos tipos de trauma, el trauma tipo uno y el trauma tipo dos. En el trauma tipo uno es aquel producido por un evento único, repentino y externo, que no se acompaña de dolor masivo ni de adormecimiento psíquico, ni problemas de autoestima y de personalidad. El trauma tipo dos es producto de una exposición repetitiva a eventos traumáticos, ejecutando mecanismos de negación, represión, disociación, pérdida de autoestima, autohipnosis y vuelta de la agresión contra sí mismo. Es importante distinguir el tipo de trauma a atender, pues las disposiciones en el tratamiento exigen procedimientos distintos para uno y otro trauma. En el caso del trauma tipo uno se llevaría a cabo una psicoterapia corporal postraumático orientada a la atención temprana del trauma, por ejemplo, intervención en crisis y resolución somática del trauma. En el trauma tipo dos, es más factible encontrarnos con una gran variabilidad de acuerdo a la naturaleza del evento traumático. Si se trata del Síndrome Postabuso (SPA) nos encontramos con un cuadro sindromático muy complejo: Trastorno de Estrés Postraumático, efectos cognoscitivos, alteración en el manejo de los afectos, disociación, perturbación en la formación y acceso al self, trastornos en la vinculación interpersonal, y evitación. De igual forma se pueden mencionar los efectos de la violencia de pareja, la tortura, el secuestro, el maltrato infantil, entre otros.

La PCPT es un dispositivo clínico especializado en el tratamiento del trauma producido por eventos violentos de victimización, que como hemos visto, contempla tres aspectos fundamentales: lo psicocorporal, la brevedad y lo postraumático.

No hay comentarios:

Publicar un comentario